Calentar el agua caliente supone alrededor del 12% de los gastos de un hogar, el mayor porcentaje después de la calefacción y el aire acondicionado. Por eso, a continuación vamos a ver cómo ahorrar en agua caliente.
Obviamente, no todo el mundo está en condiciones de comprar un calentador de agua nuevo, pero sí que podemos hacer algo para usar menos agua y ahorrar en nuestras facturas.
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Formas de ahorrar en agua caliente
Ya sea que esté buscando cambios de hábitos sin coste, compras o mejoras de bajo coste, o grandes inversiones como nuevos calentadores de agua, aquí te dejo 15 maneras de ahorrar energía para calentar el agua caliente:
#1 Dúchate en lugar de bañarte
Por supuesto, los ahorros aquí dependen de tus hábitos y los de tu familia.
Una ducha larga y caliente puede usar mucha más agua caliente que un baño donde la bañera no está llena hasta el borde.
Un baño caliente es un lujo agradable, pero se ahorra mucho más agua si te duchas en vez de bañarte. Y también, incluso puedes cerrar el grifo mientras te enjabonas y todavía ahorrarás más agua.
#2 Reduce el tiempo en la ducha
Muchas veces pasamos demasiado tiempo en la ducha porque tenemos demasiado frío para salir y porque se está muy bien bajo el agua caliente.
Reduce el tiempo de ducha y mantén la puerta del baño bien para mantener el calor y ten a mano una toalla grande y una bata grande para ponértela en cuanto salgas de la ducha.
#3 Reduce la temperatura de tu calentador de agua
Reduce la temperatura de tu calentador de agua a 50 °C. Por cada 10 °C de reducción de temperatura, puedes ahorrar entre un 3% y un 5% en tus costes de calentamiento de agua.
#4 No dejes que el grifo abierto
¿Dejas el grifo abierto mientras te cepillas los dientes? ¿O mientras friegas? Todos esos minutos extra pueden sumar una gran cantidad de agua desperdiciada.
#5 Usa agua fría en la lavadora
Usa agua fría para la mayoría de las cargas de la lavadora y siempre usa agua fría para el ciclo de enjuague.
#6 Usa el lavaplatos eficientemente
Lava sólo cargas completas, elija ciclos de lavado más cortos y activa el calefactor adicional si su lavavajillas tiene uno.
Además, si compras un lavaplatos eficiente, utiliza un 31% menos de energía y un 33% menos de agua.
#7 Arregla las fugas
Las fugas suponen un desperdicio de agua que puede repercutir un gasto extra en la factura del agua, además del desperdicio de agua que conlleva.
#8 Instala trampas de calor en el depósito del calentador de agua
Podrías ahorrar entre 15 y 30 euros en la factura de calefacción de agua. Es posible que necesites la ayuda de un profesional para que te ayude a instalarlos en tu depósito ya existente, pero algunos calentadores de agua de almacenamiento nuevos incluyen trampas de calor.
#9 Aísla el acumulador de agua caliente
Para los tanques eléctricos, ten cuidado de no cubrir el termostato, y para los tanques de almacenamiento de agua caliente de gas, ten cuidado de no cubrir los compartimientos superior, inferior, del termostato o del quemador del calentador de agua. Sigue las recomendaciones del fabricante.
#10 Compra una lavadora más eficiente
Podrías llenar tres piscinas de jardín con el agua que ahorras durante la vida de una lavadora eficiente. Si reemplazas una lavadora que tiene más de 10 años de antigüedad, puede ahorrar más de 150 euros al año.
Sistemas de ahorro de energía en agua caliente
Existen diversas técnicas para el ahorro de agua y energía que pueden ser usadas tanto en las viviendas como en las industrias pequeñas y grandes.
Uno de estos sistemas (el más eficiente y considerado una joya) es el de la energía solar térmica, que se basa en la instalación de paneles solares que aprovechan los rayos del sol que son convertidos en energía eléctrica, que posteriormente puede ser usada en el calentamiento de agua sanitaria.
La geotérmica es otra de las energías aprovechables si lo que se quiere es disminuir considerablemente la temperatura del agua. Como hemos descrito en anteriores artículos, este sistema consiste en aprovechar las temperaturas calientes que yacen bajo la superficie de nuestra empresa o nuestro hogar. Se trata de conductores o aparatos especializados que transfieren el caliente hasta la superficie, creando la climatización del agua y la calefacción en el interior del inmueble.
Si de hablar de técnicas manuales se trata, la ideal sería crear almacenamientos de agua caliente que sea conservada a una temperatura idónea al consumo (entre 30º y 40º). Por ejemplo, colocar un tanque de gran tamaño en un área cerrada o abierta de frente al sol (depende de la región) es posible que siempre tengas agua caliente para suprimir un poco el uso de los calentadores.
No obstante, novedosos sistemas como el Kalda permiten también la recirculación del agua usada a otra de temperatura fría. Se trata de dos dispositivos: el primero de gran tamaño situado justo en la entrada general y el sistema generador de agua caliente, que con el apoyo de una bomba se encarga de la recirculación del agua para su reutilización. Este tipo de procesos debe estar sujeto a filtraciones y otro tipo de técnicas.
Mientras que el segundo puede ser colocado en el punto exacto de consumo de agua. Posee interruptores con distintos colores como códigos que anuncian al usuario la temperatura de la red. Además, le permite redireccionar el agua para obtenerla caliente con tan solo presionar un botón. Suele ser usado en los baños, cocina y habitaciones), siempre y cuando se cuente con un termostato.
Vale destacar que para la implementación de estos sistemas se debe hacer una buena inversión que afecte tu presupuesto, pero de seguro podrás notar los cambios en tus facturas en un corto plazo, ya que conseguirás ahorra hasta el 43% de consumo de agua al año y el 31% de la energía que esta emplea para su consumo.
Ahorro energético en la calefacción
Durante los inviernos es probable que nos asustemos al obtener nuestras facturas de consumo eléctrico, ya que en algunas regiones las temperaturas son intolerables y debemos acudir a la calefacción para mermar el frio.
En este sentido, debemos tener en cuenta que un calefactor es un aparato que emplea calor y demasiada potencia que requiere de un alto consumo de electricidad. En resumidas cuentas, mientras más frio tengas, más energía vas a gastar porque necesitaras colocar el nivel máximo o un golpe de calor a tu hogar.
Por ello, es importante conocer que así como con otros aparatos eléctricos, la calefacción también puede incluirse en la lista del ahorro energético en casa o en la empresa, bien sea oficina o áreas de producción.
Aquí te presentamos algunos consejos prácticos para aplicar en tu casa o empresa que te ayudarán a reducir tus costes:
- Ajusta una temperatura constante. Los golpes de calor pegan en las facturas.
- Aprovecha la luz natural. Baja las persianas de las ventanas cuando sea de noche.
- Un buen sistema de aislamiento de ventanas es de mucha ayuda. Coloca madera resistente y doble vidrio de cristal que disminuye en 50% la pérdida de calor.
- Masilla y silicona serán tus mejores herramientas para posibles grietas o fugas en ventanas y puertas.
- Uso de un termostato programable. Mantendrá de forma más fácil la temperatura correcta y ahorras hasta el 13% en energía.
- Si no estás en casa durante el día, apaga la calefacción. La puedes programar para una (1) hora antes de llegar a tu hogar.
- No calientes las habitaciones que no se usan, pero ojo, mantenlas a una temperatura mínima para evitar humedades.
- Abrígate lo suficiente por las noches para que no dependas de la calefacción.
- Compara las ofertas de los mercados. Pueden haber ahorros sorprendentes.
- Si usas caldera, sustitúyela por una de menor consumo.